TRATADO DE VERSALLES
El Tratado de Versalles (1919) fue un tratado de paz firmado
por las potencias europeas que puso fin oficialmente a la Primera Guerra
Mundial, después de seis meses de negociación, en la ciudad de París. El
Tratado de Versalles fue firmado como continuación al armisticio de noviembre
de 1918, en Compiègne, que había puesto fin a los enfrentamientos. El principal
punto del Tratado de Versalles determinaba que Alemania aceptaría todas las
responsabilidades por causar la Gran Guerra (así se conocía a la Primera Guerra
Mundial antes de que aconteciera la Segunda Guerra Mundial) y que sobre los términos
de los artículos 231-247, que fijaba indemnización de guerra para las potencias
vencedoras "La Triple entene".
Fin de la Gran Guerra y el Tratado de Versalles
Los términos impuestos a Alemania incluían la perdida de una
parte de su territorio para un numero de naciones fronterizas, de todas las
colonias en el océano y sobre el continente africano, y una restricción al
tamaño de su ejército. Alemania también pudo que reconocer la independencia de
Austria. El ministro del exterior alemán, Hermann Müller, firmo el Tratado de
Versalles en el 28 de junio del año 1919. El tratado fue ratificado por la Liga
de Naciones (o Sociedad de Naciones) el 10 de enero de 1920. En Alemania el
Tratado de Versalles causo estupor y humillación en la población, o que
contribuyo a la caida de la República de Weimar en el año 1933 y la ascensión
del Nazismo con Adolf Hitler como líder o Führer del III Reich alemán.
Condiciones del Tratado de Versalles
El Tratado de Versalles también estipulo la creación de la
Sociedad de Naciones (o Liga de Naciones), por iniciativa del presidente
norteamericano Woodrow Wilson y sus famosos "14 Puntos". La Sociedad
de Naciones pretendía arbitrar las disputas internaciones y por medio de eso
evitar futuras guerras. El presidente francés Clemenceau era el más vigoroso en
las represalias contra Alemania, ya que gran parte de la guerra había
transcurrido en suelo francés.